Libros y textos de una investigación en curso en psicoanálisis

Κεχαριτωμένη [Keharitomene] - La nominación

 

 

Bien sé que suelo en ella no se halla

y que ninguno puede vadealla

 

El problema de la nominación implica una unicidad a la que conviene un signo.

 

El ángel del Señor anunció a María. En el momento en el que se produce la Anunciación, el ángel se presenta con un saludo cotidiano que al mismo tiempo conlleva cierta formalidad: “¡Jaire!” “¡saludos!”. Es una invitación: “Alégrate, regocíjate”, e inmediatamente, saltándose su nombre propio, uno que ya era común en su época, la llama “Κεχαριτωμένη”.

 

Es un nombre construido sobre un participio pasado perfecto, que no existe de la misma manera en latín que en el griego, de tal manera que a San Jerónimo le fue materialmente imposible traducirlo sin aplastar una nominación singular, metaforizándola por la descripción de un estado: “gratia plena” “llena de gracia”

 

Ahora bien, no hay nada en Κεχαριτωμένη que evoque ni lo lleno, ni lo todo. Se podría traducir más bien como “Constituida en gracia”. Más que una imposición de nombre o una simple descripción de estado, Κεχαριτωμένη es la constatación de un Acto Fundacional que define el ser singular de María, extrayéndola de la cadena significante universal.

 

Frente al acontecimiento de un nombre que conviene a lo nombrado, que no pertenece más al plano de la convención, “ella se conturbó”, su cuerpo es acontecido por este saludo. Su pensamiento tambalea también: “discurría qué significaría aquel saludo”. Esa nominación procede desde lo real

 

Es necesario dar una vuelta por la topología. Esta nominación, su triple posición como hija del Padre, madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo, y su papel único en la historia de la Salvación, la hacen homóloga con la botella de Klein. Otra clase de madre kleiniana.

 

Es que la botella de Klein también es una unicidad; es un objeto no-orientable; es un agujero sin borde; un puro vacío donde el adentro y el afuera es una sola y misma cosa; y, por existir en R4, “suelo en ella no se halla”.