Aquesta
viva fuente que deseo
en
este pan de vida yo la veo
“Danos hoy nuestro pan Ἐπιούσιος”
Ἐπιούσιος como equívoco se pone en cruz para que las cosas no
anden. Se sitúa en el aevum del tiempo lógico, entre la aeternitas
del instante gozoso (suprasubstantialis) y el devenir de la flecha del
tiempo (quotidianum).
Así como el pan y el vino son
carne y sangre, el psicoanalista encarna la interpretación.
La transferencia está destinada a colapsar
de manera contingente sobre este punto: cuando el cuerpo del mismo hablante
puede soportar la interpretación como espacio lógico de agenciamiento entre el
goce y el tiempo.
Se revela entonces como corte,
como testimonio del pasaje de un estado a otro. Interpretación y síntoma: una
sola banda no orientable.