Libros y textos de una investigación en curso en psicoanálisis

20 marzo, 2015

Poder gozar



Este trabajo es un comentario que hice al corto NEXT FLOOR el día 19 de marzo de 2015, en los espacios de la gente de 


Para leer ese “poder” de las dos maneras. Como verbo y como substantivo. Como verbo es la aspiración que anida frente al agujero que no se quiere registrar sino como quebrantamiento de un orden, como pérdida de una dignidad o de un derecho. En cuanto substantivo hay que pensarlo como esos atributos de los dioses del panteón contemporáneo, que en la cultura de masas se expresan, como es debido bajo el esquema actual de cosas, polarizados bajo los significantes Marvel y DC. Poder gozar entonces como la pregunta y como la respuesta también. Como el escenario que se despliega en falso y como la escena que se monta sobre éste. Poder gozar y el poder de gozar. Es tanto “Si yo pudiera” como “El poder que tengo”. Tal despliegue no puede sino mostrar una esencial impotencia en relación con el acceso a este goce que se escabulle, que se ramifica, que tiende a singularizarse para mejor funcionar como señuelo y como anzuelo.

En noviembre de 2008, año de la aparición de este corto, fui invitado gracias a mi amiga Michaelle Ascencio a un desayuno en una casa de bolsa, el objetivo era conversar acerca de la crisis financiera que se había desatado en septiembre de ese mismo año. A los que estábamos ahí nos explicaron la crisis y uno de los personajes importantes, que había trabajado en Wall Street, nos dijo muy claramente que “luego de esta crisis el capitalismo no iba a volver a ser lo que era”. Recuerdo la sensación de extrañeza, ese tipo de retórica la había escuchado innumerables veces de la gente de izquierda en la universidad, pero jamás me imaginé escucharla de alguien habituado a trabajar en las entrañas del sistema.

07 febrero, 2015

Transformación de la sociedad venezolana: cómo llegamos a la crisis



Ponencia presentada en el 1er. Congreso Familia Venezolana y Sociedad

Nuestra exasperante situación actual no nos privará de pensar sobre los determinantes que nos han traído hasta ella. Mucho más ante el peligro que corremos de producir actos irreflexivos tanto a nivel colectivo como individual que pueden ser sumamente costosos.

Hay que comenzar por darle contexto a la que algunos ya ven como la más grave crisis por la que ha pasado nuestra sociedad, al menos desde la muerte de Juan Vicente Gómez. No vamos a entrar aquí a especificar lo que ya se ha dicho acerca de nuestro destino de productores de materia prima y consumidores de productos industrializados. Vamos a subrayar que en ese momento los productos agrícolas estaban siendo sustituidos por la riqueza petrolera. Aunque se trata siempre de la renta, antes teníamos una riqueza producida por entidades privadas y luego una que en virtud del derecho español heredado es propiedad del estado, que la hizo explotar primero mediante concesiones y luego directamente. También hubo un desplazamiento en otro sentido: la riqueza agrícola se hacía de una manera que podríamos llamar atávica, mientras que la riqueza petrolera requiere del desarrollo tecnológico.

31 enero, 2015

Introducción a "Zombis, rinocerontes y la verdad en psicoanálisis" (2013)


Escribí este trabajo como respuesta a los efectos que tuvo sobre mí la publicación de mi primer libro “Sujeto, Capitalismo y Psicoanálisis”, por ello se encontrarán algunas referencias explícitas y muchas implícitas a él. Eso da testimonio de que “eso” constituye un “trabajo en progreso”.

En ese libro traté de distinguir la modernidad y la globalidad partiendo de la modificación del orden epistémico, el cual es el de las relaciones del sujeto con el lenguaje y la realidad, el de los regímenes de existencia de la verdad. Culminando esa empresa me topé con lo indistinguible entre lo moderno y lo global, mostrándose en acto los límites del propio método de la distinción, a partir de aislamiento del rasgo o letra. Los límites del método de la distinción, sostenido sobre la materialidad del rasgo distintivo o letra me permitieron dar una vuelta por algunos elementos de topología lacaniana. Sin embargo, una consecuencia de esa investigación fue que comencé a preguntarme por el estatuto de ese cambio en el régimen de existencia de la verdad, del cual estaba haciendo depender la distinción y las mutuas implicaciones entre los dos modos preponderantes del vínculo social en la actualidad: el aparentemente decadente régimen moderno cartesiano, aliado con los últimos estertores del patriarcado, y el régimen global aparentemente nuevo, con su episteme que quiere que cada quién se dé a sí mismo su propio fundamento.